En este blog podéis encontrar muchas actividades, sobre todo con canciones, que son una magnífica forma de aprender español. Tenéis que encontrar las que más os gusten (pero que no sean muy difíciles y se oigan bien). A veces vienen con actividades que conviene hacer antes de escuchar la canción. Otras veces basta con escucharlas muchas veces hasta aprenderlas de memoria. Podéis intentar traducir, al menos algunas palabras, para entender la idea principal.

miércoles, 31 de octubre de 2007

Buena fe – Tras tus pies

No es fácil, pero si os gusta podéis aprenderla:
Ya he dicho el adiós más engañoso de mi vida.
Ya le doy la espalda y me voy alejando.
Dolerá la espera cual la despedida.
Siento que el reloj ahora irá torturando.
Tiene una sonrisa que es paloma en vuelo
y un gran precipicio al borde de sus ojos.
Yo soy quien se escapa desde algún pasado
no tan orgulloso.
La ternura se conoce bien las calles del perdón.
Voy perdido, mas me fío ciegamente de su voz.
Me parece que está en juego lo que entiendes por pasión.
Entre ella y yo la cura para tanta cordura.

Me rompería en la suerte de verte otra vez.
Hay peligro evidente de andar tras tus pies.
Como el canto que vuela tras el ruiseñor:
¡Bien que conozco a mi amor!
Porque cada minuto se va en la mitad
lo que en otras me aleja en ti es como imán.
Sé que tú eres el viento que es algo feroz.
¡Bien que conozco a mi amor!

Quizás pasó mi tiempo de soñar
y en ti lo vuelvo a regresar.
Porque cada minuto se va en la mitad
lo que en otras me aleja en ti es como imán.
Sé que tú eres el viento que es algo feroz.
¡Bien que conozco a mi amor!
Ya he dicho el adiós más engañoso de mi vida.
Ya le doy la espalda y me voy alejando.
Dolerá la espera cual la despedida.
Siento que el reloj ahora irá torturando.
La ternura se conoce bien las calles del perdón.
Voy perdido, mas me fío ciegamente de su voz.
Me parece que está en juego lo que entiendes por pasión.
Entre ella y yo la cura para tanta cordura.

Me rompería en la suerte de verte otra vez.
Hay peligro evidente de andar tras tus pies.
Como el canto que vuela tras el ruiseñor:
¡Bien que conozco a mi amor!
Porque cada minuto se va en la mitad
lo que en otras me aleja en ti es como imán.
Sé que tú eres el viento que es algo feroz.
¡Bien que conozco a mi amor!

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